El ratio de Sharpe es uno de los indicadores más utilizados para medir la calidad y el desempeño de un fondo de inversión y no es casualidad.
Se usa para medir la rentabilidad de un fondo ajustada a su riesgo y así poder comparar productos de forma adecuada.
Entender cómo funciona el ratio de Sharpe, cómo se calcula y cómo interpretarlo te permitirá identificar mejor los fondos que te interesan y los que no.
🧾 Abrir índice de contenidos
Toggle¿Qué es el ratio de Sharpe?
El ratio de Sharpe es uno de los indicadores más utilizados para analizar el rendimiento de un fondo y la labor de sus gestores.
Fue creado por el Premio Nobel de Economía Willian Sharpe, que buscaba una forma de saber si la rentabilidad de una inversión concreta era fruto de una estrategia adecuada o solo el resultado de haber asumido más riesgo.
- Recuerda que al invertir, riesgo y rentabilidad van de la mano, aunque hay gestores e inversiones que son capaces de obtener el mismo rendimiento con un riesgo menor.
Este ratio mide la rentabilidad de una inversión en relación con el riesgo que asume y se utiliza para comparar carteras de inversión y fondos de inversión.
Es una forma de comparar fondos y carteras de inversión. Gracias a él puedes averiguar el exceso de rendimiento según el riesgo. Dicho de otra forma, si un fondo gana más porque lo hace bien o porque tiene más riesgo, que es lo que quería William Sharpe.
¿Qué mide el Ratio de Sharpe?
Este indicador recoge en un solo número la rentabilidad adicional que un fondo es capaz de obtener por cada unidad de riesgo que asume.
Esto se traduce en poder identificar fondos con un rendimiento mejor y menor riesgo.

¿Para qué sirve el ratio de Sharpe?
El índice de Sharpe se usa principalmente para dos cosas:
1️⃣ Conocer el riesgo real de un fondo según la rentabilidad que es capaz de obtener, porque no es lo mismo tener una ganancia de 100€ con la posibilidad de perderlo todo, que ganar 100€ con tu capital garantizado, por ejemplo.
2️⃣ Comparar fondos y carteras de inversión de diferentes áreas. Por ejemplo, puedes enfrentar un fondo global con uno que invierta solo en Europa analizando no solo la rentabilidad, sino también el riesgo.
Uno de los errores más repetidos al invertir es fijarse solo en su rentabilidad sin tener en cuenta otras variables como su volatilidad o riesgo. Al hacerlo, puedes invertir en fondos que ganan mucho dinero, pero porque también arriesgan mucho, más incluso de lo que te gustaría. Y esto puede ser un problema cuando centras el análisis de rentabilidad a corto plazo, otro error muy habitual.
El índice de Sharpe te ofrece una visión más clara de esa relación rentabilidad-riesgo. Esta es solo una de las razones de su popularidad. La otra es que es relativamente fácil de calcular. Ahora lo verás.
¿Cómo se calcula el ratio de Sharpe?
La fórmula de índice de Sharpe es sencilla:

Donde:
- Rp= Rentabilidad de la inversión.
- Rf= Rentabilidad libre de riesgo.
- σp = Desviación estándar del rendimiento de la inversión.
Lo que se traduce en:

Si te has quedado igual que al principio, no te preocupes, que ahora lo entenderás mejor.
☝️ La clave de la fórmula del ratio de Sharpe está en el activo sin riesgo, que es con lo que se compara la inversión. Este activo normalmente toma como referencia inversiones seguras, prácticamente garantizadas y en las que conoces de antemano la rentabilidad, como por ejemplo las Letras del Tesoro a corto plazo.
Para calcular el índice de Sharpe, se restará el rendimiento de ese activo sin riesgo a la rentabilidad del fondo y después lo dividirá entre el riesgo, definido como la desviación estándar del fondo.
⭐ La desviación estándar o desviación típica calcula la distancia de un dato respecto a la media del conjunto. Cuanto más baja sea, más cerca estará de esa media y cuanto más alta, más lejos.
¿Dónde buscar el ratio de Sharpe de un fondo?
¿Prefieres no tener que hacer el cálculo por ti mismo? El ratio de Sharpe es tan popular que la mayoría de las fichas de fondos lo incluyen por defecto.
En cualquier caso, para encontrar el ratio de Sharpe de cualquier fondo estos son los pasos a seguir:
1️⃣ Apunta el nombre del fondo o su ISIN.
2️⃣ Dirígete a Morningstar o Finect e introduce el ISIN en el buscador del fondo.
3️⃣ Dentro de la ficha de Morningstar ve al área de “Rating y Riesgo”. Allí podrás ver el ratio de Sharpe junto a otros dos de los indicadores más utilizados, la Beta y el Alfa.

Si lo haces a través de Finect, solo necesitas hacer scroll hacia abajo hasta llegar al área de ratios.

Interpretación del ratio de Sharpe
El resultado de la fórmula de Sharpe es un número y lo importante es saber lo que quiere decir.
📈 ¿Cómo se interpreta el ratio de Sharpe?
De forma resumida, cuanto más elevada sea la cifra, más rentabilidad ofrece ajustada al riesgo que asume.
A partir de ahí, esto es lo que indica cada cifra:
- Mayor a 1. Esto quiere decir que el fondo genera una rentabilidad superior al riesgo que asume. Todo lo que sea superior a 1 es un buen dato.
- Entre 0,5 y 1. Es lo mínimo que deberías buscar para el Ratio de Sharpe. Es un dato aceptable, aunque no óptimo. Cuando el dato es inferior a 1, el fondo genera rentabilidad, pero no suficiente para cubrir totalmente el riesgo que asume.
- Por debajo de 0,5. Es un mal dato, que indica que el fondo no compensa el riesgo.
💭 Ejemplo. Ante dos fondos de la misma categoría y con el mismo número según la escala de la CNMV, el que tenga un ratio de Sharpe más alto ofrecerá una rentabilidad superior respecto al riesgo que asume el gestor.
Del mismo modo, ante dos fondos con la misma rentabilidad, el que tenga un ratio de Sharpe más alto incurrirá en menos riesgos y, por lo tanto, será más seguro.
¿Existe un ratio de Sharpe ideal?
No hay una cifra idónea. Cuanto más alto sea el dato, mejor, siempre buscando que supere el 1 para fondos de gestión activa.
A partir de ahí, si estás comparando fondos, deberías mirar la media de la categoría. Y es que, un ratio de 1,5 puede ser adecuado para un sector, pero no para otro si la media de esos fondos es del 1,8.
¿Puede ser negativo el ratio de Sharpe?
Sí, este ratio puede ser negativo. Esto significa que el fondo o la inversión en cuestión ofrece un rendimiento inferior al activo libre de riesgo.
En otras palabras, que puedes conseguir una rentabilidad mayor sin ningún tipo de riesgo y, por lo tanto, ese fondo no compensa en absoluto.

Ejemplo práctico del Ratio de Sharpe
Nada como un ejemplo práctico para ver cómo aplicar lo que has aprendido hasta ahora.
Para este ejemplo vamos a comparar dos fondos de inversión.
1️⃣ Fondo A: ha obtenido una rentabilidad del 10% con una desviación estándar del 8%.
2️⃣ Fondo B: ha obtenido una rentabilidad del 15% con una desviación estándar del 10%.
En ambos casos, el activo libre de riesgo ofrece una rentabilidad del 3%.
Con estos datos, ¿cuál es el ratio de Sharpe de ambos fondos? ¿Cuál ofrece una rentabilidad mayor ajustada al riesgo? Vamos a verlo:
- Ratio de Sharpe del Fondo A ⇒ (10-2,5) / 5 = 1,5
- Ratio de Sharpe del Fondo B ⇒ (15-2,5) / 10 = 1,25
Lo que nos dice este ejemplo es que, para ser más rentable en términos nominales, asume también más riesgo que el Fondo A. En otras palabras, que el gestor del Fondo A es capaz de obtener un rendimiento superior corriendo menos riesgo.
Limitaciones del ratio de Sharpe
Este ratio es una herramienta muy útil, pero dista de ser perfecta. Tiene ciertos límites que debes conocer. Los más importantes son:
➡️ Utiliza la volatilidad como medida del riesgo. La volatilidad mide la variación de precios de un activo respecto a su media. Es la principal medida de riesgo que se utiliza, pero no la única. El ratio de Sharpe ignora el resto de elementos de riesgo para centrarse en ella.
➡️ No diferencia entre volatilidad positiva y negativa. El ratio de Sortino sí lo hace.
➡️ Beneficios pasados no aseguran rentabilidades futuras. El ratio de Sharpe se utiliza mucho en gestión activa para medir la pericia del gestor del fondo. Sin embargo, nada te asegura que ese mismo gestor pueda replicar los resultados si cambia el mercado.
➡️ Utiliza una distribución normal del rendimiento, algo que no siempre ocurre en la vida real. Un ejemplo serían los momentos de gran volatilidad.
➡️ Depende de una única tasa libre de riesgo libre de riesgo y esa tasa o activo puede no ser la misma para todo el mundo. Por eso, al interpretar el dato de las fichas de Morningstar debes mirar antes con qué lo está comparando.
El ratio de Sharpe frente al ratio de Treynor ¿cuál usar?
Las limitaciones que acabas de ver hacen que existan alternativas al ratio de Sharpe que complementan su análisis.
El más conocido es el ratio de Treynor, que también mide la rentabilidad ajustada al riesgo, pero tomando como referencia la beta en lugar de la desviación estándar.
Si el ratio de Sharpe mide la relación entre rentabilidad y volatilidad, el ratio de Treynor hace lo propio con la rentabilidad y el riesgo sistémico.
Esta sería su fórmula:

La beta es otro de los ratios que verás en las fichas de los fondos de inversión. Mide la volatilidad o riesgo sistemático de un fondo en relación con el mercado en su conjunto. En otras palabras, la sensibilidad del fondo respecto a los movimientos del mercado o su índice de referencia.
En resumen, el ratio de Sharpe sirve para analizar el rendimiento frente al riesgo de forma absoluta, incluidos todos los riesgos. Mientrastanto, el ratio de Treynor analiza esta rentabilidad ajustada a los riesgos no diversificables, que serían los propios del mercado.
Para que lo entiendas mejor, al invertir hay riesgos que se pueden limitar invirtiendo en varios activos (diversificando la inversión) y otros que no. El riesgo de mercado, sería uno de los segundos. Es el riesgo que se asume por invertir y que no puedes limitar por acudir a varios sectores, por ejemplo.
Por eso, el ratio de Treynor suele ser más útil para analizar carteras ya diversificadas.
La ventaja es que no tienes que usar un ratio u otro. Puedes compaginar ambos, igual que otros indicadores como el Alfa o la Beta del fondo.

Conclusión: ¿hasta qué punto es útil este ratio?
El ratio de Sharpe es una herramienta muy útil que te ayudará a valorar de forma rápida y sencilla la rentabilidad de un fondo ajustada al riesgo.
Así podrás escoger los fondos de inversión más rentables con una visión más completa de ese rendimiento que ofrecen.
Si quieres profundizar en cómo tomar mejores decisiones de inversión y descubrir las claves para crear y gestionar tu propia cartera de fondos, en la formación en finanzas Fórmula Linvest descubrirás las claves para:
- Cambiar y mejorar tu relación con el dinero.
- Analizar los activos de inversión más adecuados para ti.
- Crear tu propia cartera de inversión en 30 días.













