Los dividendos son uno de esos términos bursátiles que debes conocer para invertir en acciones. Es tan importante que incluso hay una estrategia específica que busca invertir a largo plazo en empresas que reparten dividendos para generar rentas periódicas o ingresos pasivos.
¿Quieres saber si es una buena opción para ti? Lo primero que debes saber es cómo funcionan los dividendos de las acciones, cómo se reparte, por qué y cuándo.
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Toggle¿Qué son los dividendos?
Los dividendos son un dinero que las empresas reparten entre sus accionistas cuando obtienen beneficios.
Cuando el negocio de una compañía va bien, puede reinvertirlo todo en hacer crecer el negocio o entregar una parte de ese beneficio a sus accionistas, los dueños de la empresa.
El reparto de dividendos no es obligatorio, es una forma de premiar a los accionistas más allá de lo que pueda crecer el precio de la acción. La compañía es la que decide si reparte o no dividendo y su cuantía.
Estos dividendos son proporcionales al número de acciones que poseas de la empresa. De hecho, se entregan por acción.
Ejemplo práctico de ganancias mediante dividendos
– Empresa española: Telefónica, S.A (TEF)
– Importe del dividendo: 0,30€ por acción
– Número de acciones que posees: 1000
– Dividendos brutos que recibirás: 300€
Recuerda que a este bruto habría que restarle las retenciones fiscales. En caso de España sería 19%.
¿Cada cuánto se reciben los dividendos?
Esto depende de la empresa.
Por ejemplo, telefónica los reparte 2 veces al año, por lo que en total recibirías 600€ brutos al año, siempre que tu número de acciones sea el mismo y telefónica no cambie sus políticas al respecto.
Pero más adelante, en este artículo, profundizaremos al respecto de este tema.
¿Por qué reparten dividendo las empresas?
Los dividendos sirven para premiar a los accionistas, pero sobre todo son un indicador del rendimiento de la empresa y de sus perspectivas futuras. Para que lo entiendas mejor, si una empresa paga dividendo, es porque obtiene suficientes beneficios para soportarlo, por lo que su negocio va bien.
Como veremos más adelante, al hablar de la estrategia de inversión en dividendos, muchas empresas consolidadas, líderes de sectores con capacidad de crecimiento reducida, los usan para captar la atención de los inversores.
Este tipo de empresas no esperan que el precio de sus acciones crezca como lo harían las de una tecnológica y buscan atraer inversores con una firme política de reparto de dividendos.
Tipos de dividendos
Existen diferentes tipos de dividendos en función del motivo por el que se entregan y de cómo se cobra el dividendo.

En el primer caso, podemos hablar de:
- Dividendo a cuenta de resultados, que se entrega como anticipo de los beneficios que espera conseguir la empresa.
- Dividendo complementario, que completa el dividendo a cuenta.
- Dividendo fijo, que algunas empresas pagan independientemente de los resultados de la empresa.
- Dividendo extraordinario, que se reparte si la empresa tiene ingresos adicionales, como, por ejemplo, por la venta de algún activo.
Según cómo se paga el dividendo se puede hablar de:
- Dividendo en metálico, que es el más tradicional. Supone el pago en dinero contante y sonante.
- Dividendo en acciones, que implica la posibilidad de cobrar el dividendo en acciones de la empresa. En el caso de las empresas españolas, lo suelen hacer con ampliaciones de capital liberadas a través del conocido como script dividend.
En España, el script dividend se realiza a través de un proceso de entrega de derechos de suscripción preferente de esas nuevas acciones que puedes, vender a la empresa a un precio fijo, vender en el mercado abierto (normalmente esperando obtener una ganancia adicional) o cobrar en acciones.
¿Cuándo se pagan los dividendos?
Cada empresa paga dividendos cuando lo estima oportuno. Por fortuna, la mayoría de medios especializados llevan un calendario de dividendos que actualizan con los días de pago y el tipo de dividendo. A modo de ejemplo, aquí puedes ver el correspondiente a la bolsa española.

Al invertir en dividendos, debes conocer estas fechas y también el último día hábil para invertir en la empresa y cobrar el dividendo. En España ese momento es de dos días antes del descuento, pero en otras bolsas el tiempo es mayor.
Si adquieres las acciones más allá de esa fecha de corte, no tendrás derecho a cobrarlo.
¿Cómo afectan los dividendos al precio de la acción?
El pago de dividendo es un acontecimiento para la cotización de la empresa y suele tener un efecto directo en su cotización el día de descuento, que es cuando se resta.
En teoría, el precio de la acción bajará para ajustarse a ese pago de dividendo. La razón es que el valor de una empresa en bolsa refleja, entre otras cosas, su situación financiera. Al abonar el dividendo, ya no cuenta con ese capital en caja para invertir, por lo que el precio se reducirá de forma proporcional al dividendo pagado.
➜ Por ejemplo, una acción que cotiza a 10€ y reparte un dividendo de 0,5€ por acción, pasará a cotizar a 9,5€. Desde un punto de vista técnico es quitar de un lado (el precio de la acción), para ponerlo en otro (tu bolsillo). Por eso mismo yo lo veo como un cobro anticipado de la rentabilidad, algo que tiene sus ventajas y desventajas, como veremos más adelante.
Para que lo veas de forma más gráfica, mira cómo baja el precio de Inditex justo antes del pago del dividendo (la “D”) del gráfico, descontando su entrega.

Este proceso de bajada y subida de precio es la teoría, aunque la práctica no suele ser tan exacta.
¿Hay que pagar impuestos por los dividendos?
Los dividendos no están exentos de tributar en la declaración de la renta y se incluyen en el IRPF como un rendimiento de capital mobiliario, igual que los depósitos o las Letras del Tesoro, por ejemplo.
En España, la escala que se aplica sobre los dividendos es la siguiente:
- Ganancias hasta 6.000€ tributan al 19%.
- Entre 6.000 y 50.000€ tributa al 21%.
- Entre 50.000 y 200.000€ tributan al 23%.
- Entre 200.000 y 300.000€ tributan al 27%.
- Ganancias por encima de 300.000€ tributan al 28% en la renta 2024 y al 30% en la renta 2025 (la que haremos en 2026).
Estos tramos se aplican de forma progresiva. Los dividendos en metálico de empresas españolas incluyen ya una retención de IRPF del 19%
Existen dos excepciones a la norma general.
– La primera es en el cobro de dividendos en forma de acciones, con la que no pagarás impuestos al recibir las acciones, sino al venderlas. La fiscalidad será la misma que la de una acción (se trata de una ganancia patrimonial).
– La segunda excepción es en el caso de la venta de los derechos de suscripción en el mercado, que se considera una ganancia patrimonial y no un rendimiento de capital mobiliario.
La doble imposición por dividendos
Los dividendos que reparten las empresas extranjeras tributan exactamente igual que los españoles en la renta. También son un rendimiento de capital mobiliario.

Lo que cambia es que puede darse una doble imposición por dividendos. Esto sucede cuando el país de origen donde cotiza la empresa realiza su propia retención de dividendos. Al hacer la renta, Hacienda reclamará igualmente el pago de los impuestos por esos dividendos, sin tener en cuenta la retención en origen. Así, terminarías pagando impuestos dos veces por un mismo hecho.
Para evitarlo, existen convenios de doble imposición entre países, que permiten recuperar hasta un 15% de las retenciones en el país de origen. En la web del gobierno puedes consultar cuáles hay en vigor.
Como ves, conocer la fiscalidad es importante a la hora de invertir. Saber escoger los productos adecuados y conocer los mecanismos para no pagar de más te ayudará a mejorar el rendimiento de tus inversiones. Esa es una de las herramientas con las que trabajo en la Fórmula Linvest, mi formación premium en inversión.
¿En qué consiste la inversión en acciones de dividendos?
Esta estrategia de inversión consiste en buscar empresas que repartan dividendo de forma recurrente, que lleven tiempo haciéndolo y que idealmente aumenten el dividendo cada año.
Estas empresas normalmente sin empresas asentadas en el mercado y relativamente estables, que no esperan crecimientos espectaculares. Y es que, las acciones growth o de crecimiento tienden a reinvertir los beneficios en el negocio para seguir creciendo.
Puedes encontrar estas empresas en neobancos como MyInvestor o brókeres como Trade Republic.
Cómo funciona la inversión en dividendo
La inversión en dividendos es una estrategia que funciona a largo plazo en modo buy&hold. Dicho de otro modo, comprar y mantener las acciones en tu cartera a lo largo del tiempo.
Esta fórmula permite ganar dinero de dos vías:
- El aumento del precio de las acciones, que puede no ser espectacular, pero normalmente sí sostenido.
- El cobro de dividendos, que normalmente se reinvierten en comprar más acciones esa u otra empresa al principio de la estrategia.
Llegado el momento, la idea es que los dividendos puedan suponer una renta periódica o un ingreso pasivo mientras el valor de la cartera sigue subiendo por el aumento del precio de las acciones.
En otras palabras, generas valor a largo plazo y una renta a corto plazo.
Cómo invertir en dividendos
Es habitual pensar que para invertir en dividendos hay que invertir en acciones. Nada más lejos de la realidad. Las acciones son solo una forma de llevar a cabo esta estrategia.
También puedes invertir a través de fondos de inversión.

Invertir en dividendo con acciones
Esta es la fórmula tradicional de inversión por dividendos. Consiste en buscar acciones que repartan dividendo e invertir en ellas con vocación buy & hold o de mantenerlas en el tiempo.
Para dar con esas acciones existen listados que la comunidad especializada en esta estrategia suele compartir, pero siempre deberás hacer tu propio análisis.
Fondos de inversión y ETFs
También se puede implementar a través de fondos de inversión y ETFs de distribución o de reparto. Como su propio nombre indica, este tipo de fondos reparten entre sus partícipes los dividendos de las empresas en las que invierten.
Existen incluso fondos especializados en estrategias de inversión por dividendo que invierten en listados de empresas que llevan años repartiendo dividendo como los Aristócratas y Reyes del Dividendo. Estos fondos pueden ser de reparto o de acumulación (no distribuye el dividendo).
Estos son algunos ejemplos:
- SPDR S&P Global Div Aristocrats UCITS ETF
– ISIN: IE00B9CQXS71 - Fidelity Funds Euro STOXX 50R Fund A-Euro
– ISIN: LU0069450319 - Vanguard Global Stock Index Fund USD Dist
– ISIN: IE00BF6T7P95 - DWS Invest Top Dividend ND
– ISIN: LU0544572786 - JPMorgan Investment Funds – Global Dividend Fund
– ISIN: LU0714179727 - DWS Top Dividende LD
– ISIN: DE0009848119 - Baelo Dividendo Creciente
– ISIN versión de acumulación ES0137768000
– ISIN versión de distribución ES0137768018
En el buscador de fondos de MyInvestor puedes incluso filtrar los fondos que reparten dividendos. Además, con el neobanco también tendrás acceso a ETFs de reparto y a acciones de todos los Aristócratas y Reyes del Dividendo.
Ventajas de la inversión en dividendos
✅ Puede ser una estrategia sencilla, siempre que te limites a invertir en fondos sobre Aristócratas del dividendo o empresas similares. Eso sí, en ese caso la rentabilidad también será más limitada.
✅ Es flexible, ya que recibes pagos recurrentes que puedes utilizar como quieras, bien para seguir invirtiendo en esa estrategia o redireccionarlos a otra que tengas en marcha.
✅ Es rentable, porque se basa en empresas estables cuyo valor aumenta en el tiempo. Aquí puedes ver una comparativa del índice S&P 500 frente a un índice que recoge el rendimiento de los Aristócratas del dividendo del S&P 500. Si te preguntas por el despegue en 2023 del índice general, todo tiene que ver con el aumento de las acciones tecnológicas, que no suelen repartir dividendo.

✅ Reduces los riesgos porque con cada pago de dividendos recuperas una parte de la inversión.
✅ Genera una renta pasiva que puede ayudarte a vivir realmente de las inversiones. De hecho, como fórmula para tener un complemento para la jubilación, puede ser más llevadera que la clásica desinversión en fondos a través de la regla del 4% o cualquier otra para recuperar tu dinero y que se acabe una vez jubilado.
✅ Te ayuda a estar conectado al mundo de la inversión y el análisis de empresas, si es lo que quieres y te gusta.
Desventajas de la inversión en dividendos
❌ Pagas más impuestos, porque rompes el diferimiento fiscal. Cada vez que recibes dividendos, pagas entre un 19% y un 28% de ese capital en la renta y eso rompe en cierta medida el interés compuesto que genera la inversión porque tienes menos dinero para reinvertir. Este es quizás el gran inconveniente de la inversión por dividendos. En cifras, la diferencia para una inversión de 10.000 euros a un tipo 10% al cabo de 25 años será de cerca de 10.000 euros menos en rentabilidad.
❌ Lleva tiempo y hacen falta conocimientos si tienes pensado hacerlo por tu cuenta, seleccionando e invirtiendo en acciones concretas, como Prisa o Telefónica. De hecho, pienso que para poner en práctica esta estrategia, te tiene que gustar analizar acciones y gestionar tu cartera. Si no es así, seguramente haya otras estrategias que pueden encajar mejor contigo.
❌ Hace falta bastante capital para diversificar bien si te decides por seleccionar acciones. Y todavía hace falta más dinero si quieres vivir del dividendo. Por ejemplo, para generar 36.000 euros al año necesitarías 600.000 euros, suponiendo que seas capaz de lograr una rentabilidad por dividendo del 6%.
Conclusión
Los dividendos son una fórmula de inversión atractiva, que puedes hacer que sea tan sencilla o complicada como tú quieras.
La clave para saber si es una buena estrategia para ti es saber si encaja con tus objetivos y dentro de una cartera de inversión global que puede incluir otros activos e inversiones, como la inversión indexada o inmobiliaria.
En la formación Fórmula Linvest te enseño qué métodos aplico yo para invertir y las claves para crear tu propia cartera de inversión, con o sin dividendos. Eso es algo que tú mismo sabrás escoger al terminarla.













