¿Por qué recomiendo invertir en fondos indexados en lugar de ETFs si vives en España? La clave está en su fiscalidad.
Y es que, una de las principales diferencias entre ETFs y fondos tiene que ver con los impuestos, que son el gran olvidado al invertir, aunque tienen un impacto enorme en la rentabilidad final.
Escoger productos que te permitan retrasar al máximo el pago de impuestos es una forma de hacer que tu dinero crezca más rápido y de poder adaptar tu cartera de inversión a los cambios del mercado sin penalización fiscal. Ahí radica la diferencia fiscal entre fondos cotizados y fondos de inversión.
En las siguientes líneas te voy a explicar todo lo que debes saber sobre los impuestos en fondos y ETFs. Además, verás un ejemplo final con números para saber cuál es mejor para ti según tu estrategia.
🚀 ¡Empezamos!

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Toggle¿Qué es un ETF?
☝️ Lo primero es conocer ambos productos. Tampoco quiero extenderme mucho en esta parte, porque para eso puedes consultar el artículo específico que escribí sobre qué son los ETFs y cómo funcionan.
Por eso, ahora mismo es suficiente con que tengas claro que un ETF es un fondo cotizado. Se trata de un tipo de fondo de inversión que funciona como una acción. Esto se traduce en que puedes comprar y vender un fondo en cualquier momento del día y la operación se ejecutará al momento, algo que no pasa con un fondo de inversión.
La mayoría de ETFs funcionan con gestión pasiva. Es decir, que replican índices de mercado como el S&P 500 o el MSCI World, así como índices sectoriales. Son una forma rápida, sencilla y económica de invertir.
Aquí te cuento cuáles son los 5 mejores ETFs para invertir en 2025. 👇
¿Qué es un fondo de inversión y un fondo indexado?
Un fondo de inversión es un vehículo de inversión colectiva.
🤔 ¿Te has quedado igual que antes? Normal. Básicamente, se trata de un producto que reúne el dinero de muchos ahorradores para invertirlo en diferentes activos: acciones, bonos, letras del tesoro, otros fondos…
Detrás de cada fondo hay una gestora y un equipo de profesionales que decide en qué y cómo invertir ese dinero. A cambio, cobran una serie de comisiones por su trabajo.
Aquí me interesa que diferencies entre fondos de gestión activa y pasiva.
➡️ Los primeros son los que intentan superar al mercado con diferentes estrategias de inversión, como elegir solo las mejores acciones o el mejor momento para comprar y vender.
➡️ Los segundos, se indexan a un índice bursátil y por eso se conocen como fondos indexados. En otras palabras, que replican el comportamiento de índices, igual que hacen los ETFs, pero con un formato diferente.
Los fondos indexados son la mejor solución para invertir de forma pasiva en España gracias a su fiscalidad. Sigue leyendo y lo entenderás mejor.
🔗 Existen muchas plataformas para invertir en fondos indexados en España, pero mi preferida es MyInvestor.
En esta review de MyInvestor te explico por qué:
Diferencias entre ETFs y fondos
Aunque los dos productos tienen muchas cosas en común, sobre todo si hablamos de indexados, es importante que conozcas las diferencias entre ETFs y fondos indexados, más allá de las fiscales. Este es un resumen:
1️⃣ Operativa. Un ETF funciona como una acción. Se compra y se vende en el momento de dar la orden y se hace al precio de mercado. Con un fondo la orden se ejecuta siempre al final del día, que es cuando se calcula el valor de cada participación. Esto hace que los ETFs sean mucho más flexibles.
2️⃣ Comisiones. La estructura de los ETFs les permite tener unos costes operativos ligeramente inferiores a los de un fondo de inversión.
3️⃣ Oferta. Piensa en un mercado en el que invertir y es fácil encontrar un ETF que lo replique. Los hay de países, índices bursátiles, sectoriales, temáticos… Su oferta es mucho mayor y más variada.
💭 Ejemplo. Solo hay un fondo indexado sobre el MSCI ACWI en España, pero puedes encontrar decenas de ETF que replican ese índice. De hecho, al haber solo haber, tiene unas comisiones mucho más elevadas que las de ETFs similares.
4️⃣ Accesibilidad. Prácticamente, todos los brókeres trabajan con ETFs, incluso los de los grandes bancos. Por el contrario, no hay tantas plataformas donde poder contratar fondos indexados (fondos de inversión sí que encontrarás en todos los bancos).
5️⃣ Fiscalidad. ETFs y fondos tributan de forma distinta y aquí salen ganando claramente los fondos. Es lo que te voy a explicar en detalle a continuación.

¿Cómo tributa un ETF?
Los ETFs funcionan como acciones y también tributan como acciones.
Esto quiere decir que se pagan impuestos al vender el ETF por la diferencia entre el precio de compra y de venta.
🤔 ¿Y si no vendes nunca? Mientras mantengas tu inversión en el ETF no tendrás que pagar nada a Hacienda. Por eso mismo los ETF son una buena herramienta para invertir a largo plazo.
Una vez decidas recuperar, el resultado tributará como una ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF como parte de las rentas del ahorro, junto con el rendimiento de acciones, otros fondos de inversión e incluso la venta de la casa, entre otras cosas.
La suma de todas las ganancias y pérdidas patrimoniales tributará a los siguientes tipos:
- Ganancias hasta 6.000€ tributan al 19%.
- Entre 6.000 y 50.000€ tributa al 21%.
- Entre 50.000 y 200.000€ tributan al 23%.
- Entre 200.000 y 300.000€ tributan al 27%.
- Ganancias por encima de 300.000€ tributan al 28%.
Estas tablas se aplican de forma progresiva, de manera que pagas un porcentaje mayor cuanta más rentabilidad obtienes.
💭 Ejemplo:
Imagina que inviertes 5.000€ un ETF sobre el SP 500 durante 5 años y al cabo de ese tiempo lo vendes por un valor de 8.149€
➨ ¿Cuántos impuestos tendrías que pagar?
La diferencia entre el precio de compra y de venta en este caso sería de 3.149€. Ese es el beneficio sobre el que tributarás en el IRPF. Según las tablas que ya has visto, se aplicará un tipo del 19%.
Es decir, tendrás que pagar 598,31€ a Hacienda.
➨ ¿Y si vas a usar ese dinero para comprar otro ETF?
También. Lo que define la fiscalidad de los ETFs es que tributan siempre que vendas.
¿Cómo tributa un fondo de inversión?
La fiscalidad de los fondos de inversión al recuperar el dinero es igual que la de un ETF. También tributas por la diferencia entre el precio de compra y de venta de tus participaciones y también lo haces en el IRPF como una ganancia o pérdida patrimonial dentro de las rentas del ahorro.
Lo que distingue a los fondos de inversión del resto de productos financieros en términos fiscales es que no tienes que pagar impuestos si traspasas tu dinero a otro fondo. Es lo que se conoce exención por traspaso.
Solo planes de pensiones, PPAs y PIAS disfrutan de una ventaja fiscal similar a la de los fondos de inversión.
Este beneficio supone un diferimiento fiscal total. No hay que tributar hasta que tú no quieras hacerlo. Puedes ir saltando de un fondo a otro sin pasar por caja de Hacienda.
Gracias a ello puedes adaptar tu cartera a cada momento del mercado sin que el interés compuesto se resienta y sin pagar un 19% a Hacienda con cada movimiento. Si inviertes en el S&P 500 y quieres diversificar más con un fondo sobre el MSCI World, podrás hacerlo sin pagar impuestos.
Además, también hace que el rebalanceo de la cartera sea mucho más sencillo, como enseñamos dentro de mi formación en finanzas e inversiones Fórmula Linvest.
💭 Ejemplo:
Vamos a recuperar el ejemplo anterior. Inviertes 5.000€ en un fondo indexado S&P 500 y al cabo de 5 años tienes 8.149€. En ese momento quieres pasar tu inversión al MSCI World porque está más diversificado.
Al tratarse de fondos de inversión, puedes ordenar un traspaso del fondo del S&P 500 al fondo del MSCI World y no tendrás que tributar por esa ganancia patrimonial. ¿El resultado? Te ahorras pagar 598,31€ en impuestos. Además, ese dinero seguirá trabajando para ti, por lo que tu patrimonio crecerá más rápido.
En lugar de vender tu posición, pagar impuestos y contratar con lo que quede el fondo sobre el MSCI World (lo que harías con un ETF), solo tienes que ordenar un traspaso de fondos.
Diferencias fiscales entre ETFs y fondos
La diferencia entre ETFs y fondos en la declaración de la renta es muy sencilla: con los ETFs tienes que tributar cada vez que vendas una parte de tu inversión, mientras que con los fondos estás exento de hacerlo si lo traspasas a otro fondo de inversión. Sencillo, ¿verdad?
Esta ventaja fiscal de los fondos frente a los ETFs en España es la que hace que yo me decante por ellos a la hora de invertir a largo plazo.
Supone una flexibilidad adicional a la hora de adaptar tu cartera de inversión a los cambios del mercado y a tu plan financiero.
💭 Ejemplo:
Si tu plan para la jubilación contempla reducir el riesgo de tus inversiones según tu edad con la regla del 120 u otra similar, te será más fácil hacerlo con fondos que con ETFs.
De forma muy resumida, esta regla dice que conviene reducir tu exposición a renta variable y aumentar la de renta fija según cumplas años. En concreto, recomienda invertir en renta variable el resultado de restar tu edad a 120. Esto quiere decir que deberías cambiar la composición de tu cartera cada año.
➡️ Con un fondo bastará con ordenar un traspaso del fondo de renta variable al de renta fija para hacerlo. Fácil, sencillo y sin pagar impuestos.
➡️ Con un ETF la cosa se complica y tendrías dos opciones.
- Vender una parte del ETF de renta variable, pagar impuestos y contratar el ETF de renta fija.
- Si inviertes con un sistema DCA de aportaciones periódicas, podrías pausar la inversión en renta variable y destinar ese dinero a invertir en renta fija hasta conseguir el resultado que quieres.
☝️🤓 Esta es una de las muchas cosas que aprenderás en el método Fórmula Linvest (mi formación).

Fondos o ETFs: ¿qué es más rentable a largo plazo?
La fiscalidad de los fondos indexados es más ventajosa que la de los ETFs, pero los costes de los fondos cotizados son ligeramente inferiores. Entonces, ¿con cuál es mejor invertir a largo plazo?
La respuesta depende mucho de tu estrategia de inversión, pero normalmente es mejor utilizar fondos indexados si eres residente fiscal en España.
Esa ventaja de poder adaptar la composición de la cartera a tus necesidades marca la diferencia, sobre todo si quieres vivir de tu dinero al jubilarte con la regla del 4% o un método similar.
En cualquier caso, un ETF puede ser igual de válido si tu intención es invertir durante muchos años en el mismo fondo cotizado.
Por ponerlo en contexto, vamos a ver las diferencias utilizando la calculadora de interés compuesto.
- Para el ETF vamos a utilizar el Invesco S&P 500 UCITS ETF (ISIN: IE00B3YCGJ38), con una comisión anual del 0,05% y una rentabilidad anualizada del 15,86% a 5 años (no tiene 10 años de vida).
- Para el fondo indexado, utilizaremos el Fidelity S&P 500 Index Fund P-ACC-EUR (ISIN: IE00BYX5MX67), que tiene una comisión del 0,060% y una rentabilidad anualizada del 15,41% a 5 años.
¿Cómo lo haría una inversión de 10.000€ en ambos casos si no tocamos la inversión durante 10 años?
Con el ETF tendrías 462.367,29€ al final del camino y con fondo de inversión 483.369,23€. ¡Casi 20.000€ de diferencia a favor del ETF!

Ahora vamos a hacer un pequeño cambio. Imaginemos que a los 5 años decidimos cambiar el S&P 500 para invertir en el MSCI World con una rentabilidad del 9% en ambos casos. ¿Qué producto obtendría más rentabilidad en ese caso?
Con el ETF tendrías 279.727,71€ y con el fondo habrías acumulado 353.786,31€ gracias a la posibilidad de traspasar el dinero acumulado sin pagar impuestos.
El gráfico explica perfectamente qué es lo que pasa:

En resumen, que la diferencia fiscal entre ETFs y fondos tiene su importancia cuando haces cualquier cambio en la cartera.
De hecho, si te fijas bien, la rentabilidad del ETF ya había comenzado a despegarse del fondo hasta el cambio.
Conclusión: los impuestos sí importan
Para terminar, quiero dejar clara mi postura: creo que compensa más invertir con fondos indexados que con ETFs si vives en España.
En el resto de los países donde no hay esta diferencia fiscal entre fondos indexados y fondos cotizados, utilizaría ETFs.
Como ves, la parte fiscal es más importante de lo que normalmente pensamos.

Por eso, en Fórmula Linvest hay un bonus específico donde abordamos cómo tributan tus inversiones y qué estrategias concretas puedes usar para pagar menos impuestos por ellas.
Además, con esta formación de finanzas e inversiones aprenderás:
- Cómo tener una mentalidad adecuada hacia el dinero.
- Cuáles son las inversiones más interesantes y cómo combinarlas.
- Las bases para crear tu propia cartera de inversión.
Además, tendrás acceso a una comunidad de inversores con la que compartir tu camino y la ayuda de un consultor financiero que te guiará paso a paso en sesiones personalizadas e individuales.
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