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¿Cómo invertir según la edad? – Renta fija vs variable

Las inversiones y la gestión del dinero como casi todo en la vida es algo muy personal.

Sin embargo, la mayoría de las personas, a medida que se van haciendo más mayores, van teniendo necesidades y características distintas que son comunes a su grupo de edad y a la vez distintas a las necesidades de los más jóvenes.

Por eso en este blog vamos a ver una sencilla, pero eficaz regla para ver qué tipo de cartera de inversión se recomienda según tu edad y cómo implementarla.

Mejores herramientas de inversión para todas las edades

Los grandes activos o herramientas de inversión que existen y que más usan los millonarios en el mundo son 2:

El primero es la renta variable y el segundo es la renta fija.

Son dos activos totalmente opuestos entre sí, pero qué combinados, ofrecen carteras de inversión de muchísima calidad y con una relación riesgo/rentabilidad muy buena.

Ventajas de la renta variable

La renta variable es básicamente la inversión en empresas, compras acciones de empresas cotizadas y esperas que estas crezcan, aumenten beneficios, se revaloricen en bolsa y tu patrimonio crezca con ellas.

Al contrario de lo que mucha gente cree, es una inversión sencilla y que mediante el uso de fondos indexados está al alcance de todos y ha demostrado ofrecer rentabilidades entre el 7 % y 8 % después de la inflación en fondos como el MSCI World o el S&P 500.

Gracias a estas rentabilidades, una persona que gane 2000  € al mes y ahorre un 20 % de su sueldo y lo invierta en un fondo indexado de calidad, podría acumular en 30 años 600.000 € de los cuales solo habría aportado 144.000 €.

El riesgo de la renta variable es, que, pese a que invirtiendo a largo plazo en periodos de 15 o 20 años, nunca se hubiera perdido dinero y se obtendría este 8% de rentabilidad.

La parte mala es que a corto plazo se sufre la volatilidad.

La volatilidad quiere decir que la rentabilidad esperada no la vas consiguiendo año a año, sino que es una media en la cual hay años muy muy positivos, otros algo positivos e incluso años en los que tus participaciones pierden valor.

Aquí lo vemos muy bien, aunque el 71 % de los años desde 1825 se han obtenido retornos positivos, hay un 29 % de los años donde se obtienen retornos negativos.

En esta otra gráfica se ve muy bien, aunque la tendencia es superalcista y creciente, hay periodos normalmente cortos de 1 a 3 años donde el valor de las participaciones puede caer en valor.

Por tanto, mientras que lo normal es que cada 10 años multipliques el valor de tus acciones por 2 de media, no quiere decir que vayas a ir viendo las ganancias mes a mes o día a día, sino que debes esperar fluctuaciones.

No te preocupes, porque más adelante, en el artículo, te diré cómo conseguir los retornos que estamos comentando.

Ahora me interesa que entiendas los conceptos y que te quedes con que la renta variable es el activo más rentable y eficiente a largo plazo que hay.

La mayoría de los millonarios y multimillonarios es en acciones de negocios donde tienen casi todo su patrimonio.

Ventajas de la renta fija

Ahora bien, cuando uno se acerca a la edad de jubilación, quizá ya no busca tanto que su dinero se siga multiplicando, sino empezar a poder vivir de su patrimonio y obtener una renta de él.

Sobre todo, que no haya años donde pueda ver bajar su valor un 40% como a veces ocurre en la renta variable.

Combinación de renta variable y renta fija

Para compensar esta volatilidad o riesgo, la combinación de la renta variable con la renta fija coge muchísima importancia.

➜ La renta variable le va muy bien un entorno de crecimiento económico donde las empresas ganan más y, por tanto, las acciones tienden a valer más.

➜ La renta fija básicamente es comprar deuda a estados y empresas y cobrar un interés fijo por ella, suele brillar en momentos donde la economía está más débil, y se acerca o ya se está en recesión y los bancos centrales tienen que bajar tipos de interés para estimular la economía.

Como ves, son situaciones opuestas y, por tanto, cuando un activo va bien, el otro suele ir peor y viceversa. Combinándolos, se consigue reducir el riesgo sustancialmente y la volatilidad, eso sí, sacrificando un poquito de rentabilidad.

Ahora bien, la pregunta clave aquí es:

  • ¿Qué porcentaje de renta variable y qué porcentaje de renta fija son los adecuados según mi edad?

Pues, para ello, vamos a ver una simple regla que puede responderte la pregunta, pero antes déjame puntualizar una cosa más:

No todo el mundo necesita o quiere incluir renta fija en su cartera.

La función de la renta fija es la de reducir volatilidad, pero tiene el coste de reducir rentabilidad.

Por tanto, si aunque tengas 55 años quieres perseguir el máximo retorno porque no quieres empezar a vivir de tu patrimonio o no quieres jubilarte con 65, usarás tus inversiones para sacar algo de dinero de vez en cuando.

Estar en renta variable al 100% sigue siendo y seguirá siendo lo más rentable.

No obstante, para los que sufran por la noche pensando en caídas agresivas y quieran bajar la volatilidad de su cartera, aquí te dejo la fórmula mágica:

Se trata de la regla del 120. Según esta regla debes restar a 120 tu edad, y el número que dé es el % de dinero que debes tener en renta variable.

  • Por ejemplo, si tienes 50 años: 120-50 = 70 % en renta variable
  • Si tienes 35 años; 120- 35= 85%
  • Si tienes 65= 120-65= 55% en renta variable

Personalmente, creo que esta regla tiene como objetivo orientar a las personas grosso modo con un perfil de riesgo medio. ¿Qué quiere decir esto?

Que la regla busca ir reduciendo poco a poco la volatilidad y el riesgo a medida que te vas haciendo más mayor, de hecho solo recomienda una cartera 100 % renta variable a personas de 20 años.

Para mí esto es un poco exagerado, yo creo que, si tienes un buen fondo de emergencia y sueldos estables y situaciones financieras estables, tener 30 años y tener un 10 % en renta fija no tiene mucho sentido, de hecho yo tengo 30 años y tengo un 0 % en renta fija.

Ahora bien, a medida que te vas haciendo más mayor, sobre todo si no duermes tranquilo con la volatilidad de mercado, si puede tener sentido ir aumentando tu % renta fija.

Y es que especialmente la cartera 60 % renta variable 40 % renta fija es a mí una opción que me encanta, tanto para los jubilados como para aquellos que quieren exposición a la renta variable, pero quieren reducir la volatilidad sustancialmente.

➜ Esta cartera ha tenido históricamente una rentabilidad bruta de entre el 6 % y el 8 %. Es decir, entre un 1 % y 2 % anual menos rentable que una cartera de 100 % renta variable.

Pero a cambio, la caída máxima histórica ha sido del 30 % desde su máximo a su mínimo, esto por ponerlo en comparación a 100 % en renta variable sería de un 49 % a un 30 %.

Aquí podemos ver cómo, por ejemplo, la cartera 60/40 en 2008 cayó un 20%

En cambio, la renta variable representada por el S&P 500 cayó un 37%.

Y es que en estos últimos años la cartera 60/40 había sufrido mucha crítica por el pésimo rendimiento que habían ofrecido los bonos, pero hay consenso entre casi todos los inversores de que se acercan buenos años para la renta fija.

Además, la cartera 60/40 es una de las más famosas y utilizadas en el mundo, y es que sus retornos son muy muy buenos, de hecho, aquí tienes por periodos de 20 años, los peores resultados que podrías haber obtenido manteniendo tu inversión 20 años.

Como ves, en el peor de los casos y comiéndote el famoso crash del 29, aún y así en 20 años después hubieras duplicado tu dinero.

Ahora la pregunta del millón es:

¿Cómo crear una cartera que mezcle renta variable y renta fija?

Pues la realidad es que es muy sencillo, podemos hacerlo con dos fondos indexados.

Para poner las cosas fáciles:

➜ Invertimos un 60% (o el % seleccionado) en el Fondo Indexado de MSCI World para tener exposición a la renta variable de los países desarrollados.

➜ Invertimos un 40% (o el % seleccionado) a través del índice de renta fija de Bloomberg que agrega la renta fija de todos los países y empresas de literalmente todo el mundo.

Estos dos fondos están disponibles para comprar en My Investor (pulsa aquí para acceder), de los cuales te dejo abajo el nombre.

  1. El primero de ellos sería este de la gestora Fidelity que como ves tiene solo un 0,12% anual de comisión y que ha retornado en los últimos años un 11% de rentabilidad anual compuesta, lo cual hubiera supuesto con una inversión de 20.000€ haber acumulado 35.000.
  2. El segundo, para la parte de renta fija, el de Vanguard, con comisiones bajísimas de también solo el 0,15% anual.

Conclusión del artículo

Con estos dos fondos crearías esta sencilla pero rentable cartera de inversión, que equilibra perfectamente el riesgo con la rentabilidad.

➜ Si por tu edad y perfil de riesgo que estás dispuesto a asumir quieres reducir aún más la volatilidad, una cartera 60 % renta fija 40 % renta variable, ya bajaría el Drawdown máximo vivido a un 20 %.

➜ Si quieres ir más allá, una cartera con solo un 20 % en renta variable y un 80 % en renta fija bajaría el Drawdown máximo al 9%, pero la rentabilidad ya se vería mermada a entre un 2 % y 5 % anual.

Espero que este artículo te haya resultado útil y si necesitas familiarizarte más con la renta fija o renta variable tienes un montón de artículos que puedes mirar en mi blog dentro de mi página web.


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