analizar potencial accion

¿Cómo calcular el potencial de rentabilidad de una inversión?

¿Cuál es el objetivo final de cualquier inversión?Conseguir una rentabilidad adecuada al riesgo que asume.

Es así de sencillo. Ese rendimiento servirá para acercarte a tus objetivos vitales, desde comprar una casa hasta llevar a tus hijos a la universidad o, como en mi caso, conseguir la libertad financiera a los 40 años.

– Lo que no cambia es esa meta: beneficios.

Por eso es tan importante saber calcular la rentabilidad de una inversión, porque es una de las principales medidas para saber cuánto tardarás en conseguir todos esos objetivos.

👉 Para que lo entiendas mejor, con una rentabilidad media del 4 % tardarás 18 años en duplicar tu patrimonio, mientras que con un 6 % lo harás solo en 12 años.

👉 Del mismo modo, si quieres multiplicar por dos tu dinero en 10 años, necesitarás conseguir un rendimiento del 7,2% y si quieres hacerlo en 15 años te bastará un 4,8%.

👉 La regla del 72 te permite averiguar estas cifras de forma muy rápida, solo necesitas dividir el número 72 entre el interés de la inversión y obtendrás el número de años que necesitas para multiplicarla por dos.

Si lo que quieres es saber qué interés necesitas para duplicar tu patrimonio en un periodo de tiempo, bastará con dividir el número 72 entre los años que tengas en mente.

Como ves, la regla del 72 es muy simple, pero no es una medida idónea para calcular el rendimiento de tus inversiones. Hay otras mejores.

rentabilidad de una inversión

La fórmula básica de la rentabilidad de una inversión

Como veremos más adelante, existen diferentes medidas de rentabilidad según el dato en el que quieras poner el foco y el modelo de la inversión.

Sin embargo, lo que todo el mundo entiende por la rentabilidad de una inversión es el rendimiento que se obtiene por ella, expresado como los ingresos que recibes menos la inversión realizada.

Esa sería la fórmula básica del beneficio.

Ingresos – Inversión = BENEFICIO

A modo de ejemplo, si inviertes 200 euros e ingresas 250 euros, el beneficio será de 50 euros. Así de fácil. Este beneficio mide la rentabilidad en términos absolutos.

Con estos mismos datos se obtiene la rentabilidad, que se expresa de forma porcentual y mide el rendimiento en términos relativos frente al capital invertido.

Esta es la fórmula del rendimiento de cualquier inversión.

cálculo de rentabilidad

Siguiendo en el ejemplo anterior, la rentabilidad de la inversión sería del 25%, que no está nada mal.

Así es como se calcula la rentabilidad de una inversión de forma rápida y simple. Esa sería la rentabilidad absoluta de la inversión, que no tiene en cuenta otros factores como el tiempo de la inversión.

A la hora de calcular el beneficio, recuerda que debes sumar todos los posibles rendimientos que obtengas.

Por ejemplo, si inviertes en acciones recibirás, por un lado, los dividendos y por otro las ganancias de capital, entendidas por la diferencia entre el precio de venta de la acción menos el precio de compra.

La rentabilidad total de la inversión debería incluir ambos ingresos.

Tipos de rentabilidad y cómo calcularlos

Hay más de una forma de calcular la rentabilidad de una inversión que te darán datos adicionales.

La fórmula anterior es te dará el dato de la rentabilidad absoluta, que es la apreciación o depreciación del activo en un periodo de tiempo. En otras palabras, lo que has ganado o perdido en un periodo de tiempo.

Estos son otros tipos de rentabilidad que te interesa conocer, lo que te dice cada uno y cómo calcularlos.

Calcular la rentabilidad acumulada

La rentabilidad acumulada mide el rendimiento acumulado a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los beneficios de un depósito a lo largo de dos años.

La fórmula para calcular la rentabilidad acumulada es la misma que la de la rentabilidad total.

Si has ido recibiendo rentas o ingresos adicionales, tendrás que sumarlos todos para calcular las ganancias netas o beneficios.

Calcular la rentabilidad media

Es una ratio estadístico más simple que mide la rentabilidad media de una inversión, como su propio nombre indica.

Se calcula sumando las rentabilidades obtenidas divididas entre el número de años o de inversiones realizadas, dependiendo de lo que midas.

Por ejemplo, imagina un fondo que obtiene los siguientes rendimientos a lo largo del tiempo:

  • Año 1: +3,25%
  • Año 2: +5,25%
  • Año 3: -2,50%
  • Año 4: +1,25%

La rentabilidad acumulada de la inversión sería de 7,25% (la suma de todos los datos) y la rentabilidad media aritmética del 1,81% (la suma de las 4 cifras entre 4).

Este cálculo se puede afinar a través de la media geométrica, que en vez de sumar los números y luego dividirlos por el número de años, multiplica los números y luego se toma la raíz según el número de años.

📈 La rentabilidad media de un producto es interesante, pero deja fuera muchos datos importantes para valorar una inversión, empezando por la volatilidad.

Calcular la rentabilidad anualizada

La rentabilidad anualizada es una de las medidas de rentabilidad más interesante. Refleja el beneficio porcentual si el plazo de la inversión hubiese sido de un año.

Este dato no se calcula como una media donde el rendimiento del año anterior se suma. En su lugar, utiliza una media geométrica que multiplica los números y luego aplica la raíz según el número de años.

Esta sería fórmula:

👉 Siendo la rentabilidad obtenida cada año y el número de años. Puedes obtener el dato con las funciones TIR o TIR.NO.PER de Excel.

La rentabilidad anualizada sirve para tener una medida más cercana a lo que realmente puedes obtener cada año con tu inversión y tener así una perspectiva más cercana.

Por ejemplo, una rentabilidad del 400% en 13 años está muy bien, pero se ve mejor cuando se traduce en una rentabilidad anualizada del 12,90%.

Con todo, la rentabilidad anualizada no es un dato perfecto, ya que sigue sin reflejar adecuadamente las pérdidas que puedes sufrir en diferentes periodos con una inversión.

Calcular la rentabilidad de la inversión o ROI

Este dato de rentabilidad aplica más a empresas que a la de tus inversiones, pero es igualmente útil saberlo. Lo puedes usar al valorar la inversión en startups, por ejemplo.

El ROI o Return Over Investment mide el retorno de la inversión. Se obtiene al dividir el beneficio bruto antes de impuestos e intereses por amortizaciones (deuda de la empresa) por los activos totales.

Esta sería su fórmula:

ROI = (Beneficios brutos / Activos totales) * 100

El ROI sirve para estudiar la viabilidad de una inversión y hasta qué punto puede ser interesante.

Calcular la rentabilidad financiera o ROE

El ROE o Return Over Equity mide el retorno de capital. Es lo que se conoce como rentabilidad financiera y expresa el beneficio neto de la empresa en relación a sus fondos.

En el caso de las empresas, muestra el beneficio que es capaz de generar una empresa por cada euro invertido por sus accionistas. En el caso de tu cartera de inversión, servirá para darte una medida de tu propia capacidad para generar rendimientos.

Esta es una medida de lo bien o mal que gestionas tus recursos. Su fórmula es:

ROE = (Beneficio neto / recursos propios) x 100

Calcular la rentabilidad económica o ROA

El ROA o Return Over Assets mide la rentabilidad de los activos o rentabilidad económica de una inversión o una empresa.

Se obtiene al dividir el beneficio neto entre los activos totales. Esta su fórmula:

ROA= (Beneficio neto / Activos totales) x 100

El ROA sirve para medir cómo de eficaz es una empresa en el uso de sus activos.

Calcular la rentabilidad por dividendos

Esto no es tanto una medida de la rentabilidad total de la inversión, como de un modelo de inversión: la inversión en dividendos.

La rentabilidad por dividendos se usa para medida cómo de rentable es invertir en el dividendo de una empresa. Es el coeficiente entre el dividendo por acción que reparte la empresa y el precio de sus títulos.

Esta es la fórmula de la rentabilidad por dividendo:

Rentabilidad por dividendo = Dividendo por Acción/ Precio por Acción.

La rentabilidad por dividendo es uno de los ratios que hay que tener en cuenta al analizar una acción para saber si tiene potencial.

Dentro de la Fórmula Linvest explico cómo valorar acciones, fondos de inversión y el resto de vehículos para que puedas saber cuáles son los adecuados para ti y para tu cartera.

Calcular la rentabilidad de alquileres y flujos recurrentes con el ROCE

Existe un último tipo de rentabilidad que se aplica sobre inversiones con un flujo de capital recurrente, como la inversión en bonos o en alquileres.

Para analizar la rentabilidad de un alquiler hay que tener en cuenta los ingresos por el alquiler, pero también todos los gastos de la vivienda como la comunidad, seguros, mantenimiento y los intereses de la hipoteca. La resta de unos y otros multiplicada por 100 te dará la rentabilidad bruta.

Para ir un paso más allá se puede usar la rentabilidad del capital invertido mediante el ROCE o Return Over Capital Employed. Esta herramienta calcula el rendimiento de la inversión en función del dinero propio que hayas invertido y muestra el efecto del apalancamiento en la rentabilidad final.

La fórmula del ROCE es:

ROCE = (EBIT o Ingresos operativos / capital empleado) x 100

Aplicado al alquiler de vivienda la fórmula sería:

ROCE = [(Ingresos del alquiler – gastos de la inversión) / Capital invertido] x 100

Por ejemplo, si ingresas 1.000 euros mensuales por el alquiler o 12.000 euros al año con unos costes totales de 500 euros o 6.000 euros año y has aportado 0.000 euros de tu bolsillo, el ROCE de la operación será del 10%.

Esta rentabilidad es muy diferente de la que obtendrías si hubieses tenido que poner los 175.000 euros que costaba a esa casa de tu bolsillo, por ejemplo.

Rentabilidad bruta vs rentabilidad neta y rentabilidad real

Por último, ningún cálculo de la rentabilidad de una inversión está completo sin diferenciar entre la rentabilidad bruta, la rentabilidad neta y la rentabilidad real.

La rentabilidad bruta es el rendimiento de la inversión sin tener en cuenta impuestos, amortizaciones de capital o comisiones no incluidas en el precio del activo. Es lo que muchas veces entendemos por rentabilidad, pero que es la medida menos exacta del beneficio de una inversión.

– Por ejemplo, si inviertes 1.000 euros en acciones de Tesla y al cabo de un mes vendes y obtienes 1.500 euros será de 500 euros o un 50%.

Por su parte, la rentabilidad neta suma todos los gastos de la inversión, que incluyen las comisiones de compra-venta y los impuestos correspondientes.

Vamos a suponer que trabajas con un bróker muy barato como Trade Republic que solo te cobra 1 euro como gastos de compra-venta. A los 500 euros de beneficio tendrás que restarle 2 euros y ya sería de 498 euros.

➜ También hay que tener en cuenta los impuestos por los beneficios de invertir en bolsa, que en este caso serían de un 19% sobre esos 498 euros. Esto equivale a 94,62 euros y deja el beneficio bruto de esa inversión en 403,38 euros y su rentabilidad en el 40,3%, casi 10 puntos menos.

En mi formación para inversores también enseño métodos para reducir los impuestos sobre tus inversiones y mejorar tu rentabilidad neta.

La inflación…

Esa es la diferencia entre el rendimiento bruto y neto de una inversión. ¿Y la rentabilidad real? Esa medida de rendimiento añade al mayor enemigo de tu dinero: la inflación.

La inflación mide el aumento de precios y del coste de la vida. Si cada año el precio de las cosas sube, pero tu salario no lo hace, estás perdiendo poder adquisitivo. Con tus ahorros y tus inversiones pasa lo mismo.

Para que lo entiendas mejor, imagina que inviertes 1.000 euros con una rentabilidad del 2% para tus ahorros, pero la inflación es del 3%. En términos nominales, tienes 1.020 euros y has ganado dinero, pero en términos reales, has perdido poder adquisitivo porque el coste de la vida ha subido por encima de lo que se han revalorizado tus ahorros.

Por eso, para calcular la rentabilidad real de una inversión debes tener en cuenta la inflación. La forma de hacerlo es muy sencilla, solo tienes que restar el dato de inflación al rendimiento neto o bruto que hayas logrado.

Este dato es el que te dirá cuánto has ganado realmente con tus inversiones.

Conclusión

Existen diferentes herramientas para calcular el retorno de tus inversiones y cada una arroja datos diferentes. Saber cuál usar en cada momento te permitirá compara mejor las distintas herramientas de inversión y después los vehículos concretos. Además, te dará una visión más completa de tu rentabilidad total.

Por otro lado, conocer la diferencia entre el rendimiento bruto, neto y real te dará una idea del peso de los impuestos y la inflación sobre tu patrimonio.

En el curso Fórmula Linvest te enseño las herramientas que necesitas para medir la rentabilidad y, sobre todo, para mejorarla.

No quiero terminar este artículo sin recomendarte este otro, con mi elección de fondos indexados para este año:


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